El problema
La inteligencia artificial generativa ya está disponible para los estudiantes. No es una amenaza futura. Es una realidad operativa en este semestre.
Frente a eso, hay tres caminos: ignorarla, prohibirla, o rediseñar la clase. Este protocolo es el tercer camino.
La regla
Primero criterio técnico propio. Después herramienta.
La IA entra después del pensamiento propio, nunca antes. Un estudiante que llega a la IA sin haber pensado primero no contrasta: delega. Y la delegación no genera aprendizaje.
El método
5 sesiones de laboratorio. Una secuencia que no se puede saltar:
Pensar solo
Producir un rastro visible de razonamiento sin IA.
Contrastar
Un chatbot socrático que pregunta, nunca responde.
Interpretar datos
Evidencia técnica nueva sin guía.
Decidir
Recomendación técnica bajo incertidumbre, defensa adversarial.
Transferir
Caso industrial nuevo, sin andamiaje, sin ayuda.
Lo que se mide
No se mide si la respuesta es correcta. Se mide la trayectoria:
- · ¿Identifica mecanismos o solo síntomas?
- · ¿Usa variables medibles o lenguaje vago?
- · ¿Sabe qué sabe y qué no sabe?
- · ¿Puede decidir con información incompleta y defender esa decisión?
Estado actual
Protocolo completo. Instrumentos diseñados. Piloto en ejecución. Paper académico en preparación.
¿Por qué importa?
Porque la universidad que sigue evaluando solo productos finales está graduando profesionales que nunca construyeron el razonamiento que sus títulos suponen.
Este protocolo es una respuesta técnica a ese problema. No como postura ideológica. Como diseño instruccional.